Niños,  adicciones y los padres.

En la actualidad existen tres preocupaciones sociales fundamentales: la mujer, los locos y el niño. Lo podemos ubicar, leer y precisar por ejemplo: por el interés de la ciencia, la medicina, las ofertas terapéuticas, las políticas de estado que se ocupan de estas cuestiones

En el caso de la niñez esta preocupación nace  como heredera de la Revolución Francesa, bajo  los ideales de “Libertad, Fraternidad e Igualdad”. Junto con la revolución industrial, en donde el niño es objeto de explotación.

El niño en relación al mercado, lo pienso desde dos perspectiva: la de consumidor y la de consumo; la primera esta en relación con los objetos variadísimos que le son ofrecidos a ellos, a través del marketing y la publicidad, y en donde ubico la problemática de las adicciones por ejemplo: a las pantallas (celulares, televisor, computadoras, tabletas, etc), a los alimentos, a los medicamentos, a las drogas. Adicción viene del latín addictus, que significa: una persona un deudor insolvente que, por falta de pago, era entregado como esclavo a su acreedor.  La adicción es el hábito que domina la voluntad de un sujeto (sea niño, adolescente o adulto). Se trata de la dependencia a una sustancia, una actividad o una relación.  La segunda tiene que ver con la ciencia como productora de niños.

La respuesta del psicoanálisis a las problemáticas de la niñez es diferente según la época. Freud, crea e inventa a través del análisis del caso “Juanito”, la categoría de fobia infantil, en otro momento posterior aparecen síntomas como: las dificultades escolares, (en el aprendizaje, en las conductas) y en lo referido a la inteligencia, como interés central; en la la actualidad, los analista, nos encontramos con los casos anteriores más, niños con autismo (hoy día es considerada una epidemia mundial), niños con depresión, niños nombrados por un déficit (de atención e hiperactividad). Es decir, hace 20 años era impensable que a un niño se lo medicara por ser muy inquieto. El uso de la medicina y las terapias para paliar los síntomas, es decir, nombrar a través del síndrome o el déficit conduce a la medicalización de la niñez, sin tomar en cuenta que quizás la causa de estos síntomas sea inconsciente.

El psicoanálisis les brinda a los padres y a sus hijos, otra manera de abordar estas problemáticas, a través del uso de palabra y el lenguaje.