Síntomas corporales. Lo orgánico y lo inconsciente

 

En muchos casos son los médicos los que derivan a las personas a un psicoanalista, (luego de realizar estudios y análisis clínico), por no presentar signos concretos de enfermedades orgánicas.

Freud, nos enseña en un texto llamado “introducción al narcisismo”, cómo se manifiestan y cuáles son las reacciones de una persona que padece un síntoma corporal orgánico.  Escribe: “Todos sabemos, y lo consideramos natural, que el individuo aquejado de un dolor o un malestar orgánico cesa de interesarse por el mundo exterior, en cuanto no tiene relación con su dolencia.”

Propone un “modelo” para pensar la relación que hay entre una persona y su malestar orgánico: “El dolor de muela”. Para la persona que lo padece, no existe otra cosa más que ese dolor, todo su ser esta ahí en esa muela, no pudiendo realizar otras actividades que lo conectaría con los demás y su mundo. Esta es una de las manifestaciones del síntoma corporal orgánico.

Como analista, en una entrevista, confío en la evaluación que las personas realizan de su síntoma corporal, pero también realizo mi propia evaluación, el diagnóstico diferencial nos permite esclarecer si un síntoma corporal, es orgánico o de origen inconsciente, derivando a un profesional  médico, en el caso de evaluar lo primero.

En muchos casos los síntomas corporales orgánicos, requieren de un diagnóstico adecuado y un tratamiento por vía farmacológica o terapéutica para que desaparezca.

En el caso de los síntomas corporales inconsciente, aparece algo que puede considerarse como fantástico, de ciencia ficción, en el sentido de que un síntoma corporal puede ser curado por la revelación de su causa, es decir, utilizando la palabra como instrumento fundamental de la cura.

Lic. Homero Arnold
Nota publicada el miércoles 8 de enero de 2014 en mi antiguo blog practicapsicoanaliticaenzonaoeste.blogspot.com.ar