Psicologo Homero Arnold blog

¿El amor de hoy, es mejor que en los tiempos de nuestros padres?

La idea del amor solido vs. el de amor líquido.

Propongo un pequeño desarrollo, que invite a reflexionar sobre el amor como  producto social, el amor en la actualidad y que aportes hace el psicoanálisis hoy.

Qué significa, que el amor es un producto social?

En todas las épocas, a través del discurso que cada una inventa, en su situación social-histórica, geográfica, política;  produce ideas, conceptos, pensamientos que tienen como efecto maneras de hacer y ser en este caso, en el amor; más allá de que una persona sea consciente o no de este hecho;  durante generaciones lo social, a través de su discurso, brinda matrices de identificatorias. Definiendo esto último, como las cosas que “creemos compartir”, en una comunidad considerándolas de valor. Qué maneras de ser y hacer definen, lo masculino y lo femenino, las formas de unión y separación, la concepción de una familia.

El arte, es quizás el futurólogo de cada época, marca y quizás anteceda determinadas formas de vivir lo humano. La literatura es un ejemplo maravilloso de como sucede esto y que concepciones del amor van marcando lo social.

En la Edad Media, se pensaba que el universo giraba en torno a la tierra y por ende Dios era en centro de todo, por lo que el amor místico se hace presente en innumerables oportunidades. También en esta época nace la concepción de amor cortés, fuertemente influida por las ideas de Platón y por la noción de amor idealizado. El caballero medieval se sometía totalmente a su dama, rindiéndole vasallaje del mismo modo que actúa el señor feudal de acuerdo a las reglas de la caballería. La mujer amada era imposible de alcanzar, idealizada y admirada en secreto, con lo que el amor deja de concebirse como un impulso sensual y se convierte en un estado de gracia que ennoblece al hombre. Una de las obras representativas de este tipo de amor idealizado es la historia de amor de Tristán e Isolda. En esta historia, Tristán viaja a Irlanda para buscar a Isolda, quien debe casarse con el rey Mark (quien era tío de Tristán). Accidentalmente beben una poción mágica y se enamoran perdidamente a pesar del compromiso del rey con la mujer. De esta separación forzosa nace el sufrimiento del enamorado, que será una de las características del amor a partir de este momento histórico. También con Tristán e Isolda nace la idea de que el amor es un sentimiento irracional, asociado a la locura o la magia.

Cambia la concepción del amor medieval por una más humana, en la que ya no se idealiza a la mujer amada y el misticismo del amor místico también. La humanización de la mujer surge paulatinamente a desde fines de la edad media, con Dante Aligheri (1265-1321), en su obra la Divina comedia.

Tras este periodo de transición, nos encontramos con una visión distinta del amor, representada magistralmente en la tragicomedia La Celestina, del español Fernando de Rojas. Al comienzo de esta obra Calisto se encuentra con Melibea en el jardín y se enamora perdidamente de ella, idealizándola y adorándola a tal punto que su criado le reprende por tal herejía o sacrilegio. A partir de este  momento el libro se vuelve una ironía hacia el amor cortés, puesto que Calisto no tiene la paciencia infinita del caballero del medioevo y pretende consumar su amor con Melibea lo antes posible. Melibea también se aleja de la concepción de amor medieval, y si bien rechaza a Calisto en un primer encuentro, rápidamente cambia de idea y decide entregarse a él, incluso a costa de su virtud. Entre ellos interviene un personaje llamado Celestina, una alcahueta que maneja las artes de la hechicería para que los dos amantes se encuentren. En esta obra encontramos un resabio medieval, en que el amor puede ser favorecido por la magia, como sucede en la historia de Tristán e Isolda.

En la Celestina, amor apasionado no se diferencia mayormente de la lujuria y las palabras de amor sólo sirven para cubrir las verdaderas intenciones, que se relacionan más con el goce físico que con el amor propiamente dicho. La pasión que une a Calisto y Melibea está más cercana a la locura que al amor y ambos se dejan llevar por ella, de manera individualista y egoísta.

En este breve recorrido leemos, como en cada constelación de significaciones y sistema de cada época, son distintas las concepciones del amor.

Pero: Cuál es el mito que triunfa en occidente en la concepción del amor?

En el libro “El banquete de Platón” (aprox. 380 a.C.), trata de un grupo de filósofos que se reúnen para hablar sobre el amor. Cuando hace su exposición, Aristofanes plantea –entre otros aspectos- que alguna vez los seres humanos fuimos andróginos, es decir, poseíamos ambos sexos. Luego fuimos separados por los dioses, en hombres y en mujeres, y desde ese momento estuvimos destinados a buscar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Este, es el mito de la media naranja. Nada más lejano y cercano de lo que sucede en la experiencia del amor en cada sujeto.

El amor es una construcción social de la especie humana, es diferente a lo instintual, en la batería biológica de los animales, nuestra condición de seres parlantes, es decir seres del lenguaje y la palabra,  hace que estemos por  fuera del paraíso animal, en donde paradójicamente existe la media naranja, es decir, hay un momento determinado por lo biológico, donde el macho y la hembra se encuentran y se aparean para reproducirse.

En el mundo de lo humano es más complejo. En las relaciones amorosas, no hay momentos biológicos, que determinen un “para toda la especie”.

Freud lo ubica claramente, cuando define el amor y en particular a  la sexualidad humana, como perversa en el sentido de que no existe un objeto fijo, en la elección amorosa. El adulterio, la pedofilia, la zoofilia, necrofilia, son ejemplos extremos de una condición que se sale de lo natural, pero el simple hecho de hacer el amor, o tener relaciones solo para obtener placer y no para la reproducción, es salirse de la norma “natural” de los animales que es la reproducción.

El psicoanálisis, produce una distinción entre el amor, el deseo y el goce. No siempre van juntos, se anudan de diversas maneras.

El amor de hoy vs el de ayer.

Voy a tomar algunos conceptos que  propone el sociólogo Zygmunt Bauman, en el libro “Amor como líquido”, en contraposición con el amor solido del tiempo de nuestros padres, en donde la institución familia y pareja, estaban mucho más definidos y rígidos.

Lo líquido y lo solido tienen distintas cualidades:

Lo esencial de un líquido es su fluidez, es decir, no conserva fácilmente su forma, no se fijan por así decirlo al espacio ni se atan al tiempo, en tanto los sólidos se comportan conservando la forma y el efecto es de intento de neutralización del impacto del tiempo (intentan conservar la significación). Para lo solido la variable fundamental es el espacio y no el tiempo. Diferente es lo liquido, en tanto la variable importante es el tiempo ya que siempre está dispuesto a cambiar su forma, más allá del espacio que puede ocupar, porque sabe que es momentáneo que todo cambia inevitablemente.

Los fluidos se desplazan, gotean, derraman, desbordan, salpican, inundan, rocían, chorrean, se vierten. Los sólidos es difícil que cambien su estado y si lo hace es con mucho esfuerzo.

Propongo tres maneras de describir al amor:

  1. Desde la forma.
  2. El tiempo.
  3. El espacio.

El amor liquido actual:

Los efectos son:

  1. Rapidez y fluidez en los lazos sociales. Las redes sociales como modelos de relación.
  2. Límites y fronteras muy diluidas entre lo que significa ser hombre y mujer.

El amor solido de ayer:

Los efectos eran:

  1. Las uniones amorosas rígidas eran “hasta que la muerte los separe”.
  2. Los roles hombre y mujer estaban bien definidos.

En un caso del amor en los tiempos de nuestros padres, la construcción social, de aquel momento era que el compromiso del amor  a través del matrimonio y la familia, como institución social, se daba  a través de un mandato que puede resumir este aspecto: “hasta que la muerte los separe”.

Desde hace algunos años, esto fue mutando, transformándose. Al principio la única manera correcta de concretar la unión amorosa era a partir del noviazgo, luego casamiento e hijos. La mujer en general, pasaba de la casa de los padres a la del matrimonio.

La institución familiar fue perdiendo progresivamente valor social, la separación en los padres era algo raro, en cambio ahora es lo más frecuente. Hay otras formas de unión como el concubinato, las familias ensambladas, así como también las diferentes modalidades de las uniones: homosexuales, lesbianas, transexuales, travestis. Apareciendo más expuestos en la escena social. La legalización del matrimonio de parejas del mismo sexo, es un ejemplo de esto.

Con respecto a las uniones heterosexuales, la diferencia de la concepción del tiempo y el amor, produce un impacto enorme en las características de las uniones. Son relaciones más fugaces, más veloces, y se caracteriza por lazos muy débiles, ya que en general cualquier inconveniente atenta al lazo.

Las redes sociales, como Facebook o twitter, entre otras, son los medios preferenciales, se convierten en modelos, para las relaciones sociales; ha tomado un valor que en otros tiempos directamente no hubieran tenido éxito.

Ahora,  la escena de las relaciones sociales, en general, se dan a través de internet. El encuentro en principio es virtual. Esto medio es lo permite desplegar la velocidad, la fugacidad y los lazos sin demasiado compromiso, ni exposición. Si alguien me deja de interesar simplemente, bloqueo “el contacto”.

Por otro lado la palabra amor, es utilizada muchísimo más que antes, produciendo un efecto de licuación del significado, pérdida de valor que antes tenía. En otros momentos había y quizás hay personas que pocas veces les han dicho a su pareja  “Te amo”.

Esta cuestiones, no es sin efecto tanto para la mujer como el hombre.

Los hombres son empujados a feminizarse y las mujeres a masculinizarse, esto borra los limites sociales que antes establecían roles y funciones. Por ejemplo: a través de la adquisición de objetos. Antes considerar que un hombre consumiera cremas, por ejemplo, era signo de ser un “maricón”, o que se dedicara a la cocina, hoy tiene otro valor, que una mujer se dedicara a una carrera profesional en ámbitos en donde eran ocupados  los hombres de hombres, era considerado un signo de masculinidad.

El discurso, propone y nos empuja constantemente a través de sus palabras a la adquisición de objetos que nos permitirían conseguir la felicidad de manera inmediata. Impacta directamente en la construcción de los lazos amorosos actuales. Propone formas de unión de identificación que los sujetos encarnan.

Internet y las redes sociales son parte de estos objetos que van modificando la subjetividad tanto en el hombre como en la mujer.

Los límites de lo masculino como de lo femenino ya no son tan claros como antes.

Aportes del psicoanálisis.

Hasta aquí, he escrito una descripción, desde lo que la sociología, puede aportar.

Pero ella no se mete, ni explica, lo que es “esencial” en cada sujeto humano, cuales son los determinismos que lo llevan, lo sujetan a cada elección amorosa.

Como explicar, que una persona elija, relaciones amorosas que solo le aporta sufrimiento y displacer.

Como explicar, que una mujer que encuentra a un hombre que la ama y construye una familia con él, tenga un amante y se sienta culpable por la relación que tiene extramatrimonial.

Como explicar que un hombre que ama a su mujer, madre de sus hijos, que tenga relaciones donde la pasión la encuentre en la otra amante y no en su mujer que ama.

El psicoanálisis se mete y explica lo que antes era valorado y significado como un amor loco, pasional, incoherente y fuera del “sentido común”, dándole un marco diferente y ubicando coordenada lógicas a lo aparentemente esta fuera de sentido.

El psicoanálisis puede aportar un saber novedoso que se orienta, en el más allá de las matrices de identificatorias, que propone lo social a través del su discurso.

Un aporte fundamental:

  • Toda elección de la pareja siempre es inconsciente.

Es decir, aunque haya sitios de internet donde se busque la pareja para cada sujeto, según sus gustos, preferencias de determinadas parejas, características físicas, edades, etc. La elección siempre es inconsciente. En cada elección hay una parte importantísima en donde la persona, no sabe, porque  elige a ella o a él. Y muchas veces, a pesar del no soportar y quejarse de algunos aspectos del otro.

El saber analítico, conduce a que la persona que no sabe, se acerque, si lo desea, a lo que la lleva y sujeta, a determinadas elecciones amorosas, más allá de su voluntad.

Lic. Homero Arnold
Artículo publicado en mi blog www.practicapsicoanaliticaenzonaoeste.blogspot.com.ar, el miércoles 21 de enero de 2015

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embriagado de amor

Mi lectura psicoanalítica de la película: “Embriagado de Amor”.

Mi lectura psicoanalítica de la película: “Embriagado de Amor”.

Película: “Embriagado de Amor”
www.54321cine.blogspot.com.ar

Embriagado: es un estado en exceso, que  implica la pérdida del equilibrio y la homeostasis…
Amor: según la definición de Lacan es: “es dar lo que no se tiene a alguien que no lo es”.

La película, desde mi lectura, da cuenta del modo en que el protagonista es tomado por  un exceso, un desborde, algo que no puede domarse o dominarse (en este aspecto estaría en la dimensión del goce) y “un amor” que admite una significación y una función diferente a la que creemos compartir la mayoría de la personas; tanto para Barry, como para Lena, su novia, ambos están atravesados por estos términos.

¿Qué puede suceder cuando alguien no puede dar esa nada, condición necesaria para el amor, desde la definición lacaniana?

Barry (Adam Sandler), intenta realizar un movimiento hacia la mujer encontrando una serie de obstáculos subjetivos, que se le imponen, lo defino como determinadas conductas y situaciones que están por fuera de la palabra, fuera de lo simbólico, que obliga al protagonista a crear y construir un particular camino hacia esa mujer. A mi entender él no cuenta con un recurso (fantasma) que le permita tener la potencia suficiente para abordarla.

La  unión amorosa con Lena, paradójicamente tiene un efecto “desembriagado” en su subjetividad.

Algunos detalles:
El ritmo, la estética y la música de la película, estos elementos hacen de esta obra,  un collage particular, que nos invita,  a experimentar en cierto modo, la montaña rusa subjetiva de Barry.

Ya desde el  comienzo ocurren una sucesión de dos eventos extraños casi al mismo tiempo:

  1. Un accidente de tránsito en la puerta del taller y al mismo tiempo una camioneta que deja un armonio descompuesto,  en la calle donde él tiene su negocio.
  2. Luego aparece una mujer, que le pide algo y él reacción de manera extraña, con miedo, frente a la presencia de ella.

El director, deja entrever una relación, entre el Armonio (piano), que luego “va intentar aprender a tocar”, con la mujer.

Me parece importante precisar cómo esta nombrado y ubicado en el discurso familiar.

La escena del cumpleaños, es clave para entender el lugar de objeto que tiene y como siente las demandas de las 7 hermanas.
– Barry le dice a su cuñado luego de romper los vidrios de la ventana, por un comentario de las hermanas de un recuerdo infantil (cuando era niño, había lanzado un martillo hacia los vidrios de la ventana de la casa de los padres, porque las hermanas le decían que era mariquita):-Te pido disculpas no quise hacer lo que hice.
-“A veces no me gusto a mí mismo. No sé si tengo un problema porque no sé cómo es otra gente. A veces lloro mucho, por ningún motivo.
– Insiste la palabra “no se” por qué hago esto. Aquí aparece la dimensión de división del sujeto, pidiéndole ayuda a su cuñado.

El camino hacia la mujer:
El protagonista hace un llamado a una línea Hot, desea hablar con una mujer…

En el dialogo que tiene con la mujer Hot, Barry decide nombrarse de otro modo para abordarla telefónicamente, y  un detalle no menor es que en el intercambio no está puesto lo sexual en juego, es decir, es un intento fallido de resolución del movimiento hacia una mujer, este montaje en la realidad, considero que tiene las coordenadas de un acting aut.

En la primera cita con Lena, ella hace un comentario, dice que la hermana le había contado la historia del recuerdo infantil (que le provocó una reacción violenta en la escena del cumpleaños familiar), la significación que le da Lena es de un cuento gracioso,  en cambio él no lo tolera, se dirige al “baño” (lugar donde van los desecho) del restaurant y lo destruye.

El cambio subjetivo.

Es a partir del viaje y del encuentro con Lena en Hawái, que comienzo a leer un cambio en su subjetividad, por ejemplo:

  • cuando el auto de los delincuentes, lo chocan a él estando con Lena, y Barry enfrenta a los delincuentes con otra actitud.
  • Cuando fue a ver al dueño de la línea Hot, que lo estaba amenazando. Y le dice:

“Tengo tanta fuerza en mí que no te imaginas… ¡Tengo un Amor en mi vida! Me hace más fuerte de lo que te puedes imaginar.

Es decir, aparece un valor fálico que le da potencia, para enfrentar lo que lo amenaza, lo que lo desborda…

En este sentido la película debería llamarse “Desembriagado por el Amor…”

Lic. Homero Arnold
Nota publicada el miércoles 8 de enero de 2014 en mi antiguo blog practicapsicoanaliticaenzonaoeste.blogspot.com.ar

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Angustia y amor

La Angustia y el Amor

La Angustia y el Amor

En esta época que nos toca vivir; la angustia, en general, es considerada como algo que hay que curar… No toda angustia es patológica. Por ejemplo: a nadie se le ocurriría decir, que a un bebe que tuviera angustia a los 8 meses de vida, estaría enfermo y entonces hay que medicarlo; simplemente está pasando por la angustia del octavo mes. El psicoanálisis es una práctica que no soloconsidera a la angustia como una enfermedad, sino que la piensa con otros matices (como motor de la creatividad, como parte de la existencia, como lo previo a una decisión).

Es decir, puede presentarse en diferentes momentos y aspectos de la vida. El Amor,  permite pensar  lo siguiente:
El hombre se angustia en situaciones donde su condición de hombría se encuentra amenazada, en donde deja de tener, lo que para cada uno tiene importancia vital (pérdida del trabajo, dinero, etc.). En cambio la mujer, se angustia por la pérdida del amor (la pareja, los hijos, los amigos). Esta orientación es general, lo cual no significa, por ejemplo, que un hombre, no se angustie cuando pierde a su pareja, así como la mujer con respecto al trabajo.

En el duelo, la angustia es parte de un estado general, donde la persona experimenta emociones, sentimientos, recuerdos de su ser querido, sobre el cual, los actos de amor ya no pueden efectuarse más. Es un proceso que depende de cada uno y no existe una manera “correcta” de atravesar el dolor por la perdida.

La pareja, el duelo, los hijos, el trabajo, los padres, los hermanos, como matriz  humana en donde expresamos el amor, puede generar angustia, es parte de la existencia. Lo importante es determinar cuándo la angustia se transforma en algo más que un afecto. El espacio analítico, brinda la posibilidad de dar una respuesta particular a cada persona, que tenga angustia como un síntoma, como un malestar que se le impone a la persona más allá de su voluntad. En la nota anterior propuse algunos parámetros para detectarla.

Lic. Homero Arnold

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La perdida del amor - Homero Arnold

La perdida del amor. ¿La mujer se angustia más que el hombre, por la pérdida del amor?

Dos aclaraciones, antes de comenzar:
1.      La pérdida del amor, es un tema muy amplio, que puede ser abordado de diferentes formas, en mi caso voy a tomar un aspecto, una parcialidad. Que intenta articular la angustia y el amor.
2.      Este escrito, parte de la lectura que realizo de los pacientes en mi práctica,  ubicando los desarrollos teóricos producidos por Freud y Lacan a partir de  sus experiencias clínicas, que son útiles a mi entender, para responder al         interrogante planteado.
Se dice que la mujer, en general, suele estar más angustiada que el hombre, es decir, suele estar más en contacto con la angustia.
Existen diferencias, en el hombre y en la mujer, con respecto a las distintas situaciones que puedan llegar a provocarla.
La condición de hombría, en el hombre está ligada, al tener. Por lo tanto la angustia aparece en situaciones donde su condición se encuentra amenazada, en donde  deja de tener, lo que para cada uno, tiene importancia vital.
En cambio, la mujer se angustia por la pérdida del amor.
Esta orientación es general, lo cual no significa, que un hombre, no se angustie, cuando pierde a su pareja, por ejemplo.
Entonces, en ambos, la angustia, no se manifiesta con la misma intensidad, ni tampoco surge ante las mismas situaciones, y es también diferente lo que la provoca.
¿Cómo se produce esto?
El hombre y la mujer subjetivan de diferente forma, la pérdida.
Subjetivar, significa en este caso, que la experiencia de una pérdida, en el inconsciente, es interpretado de diversas maneras otorgándole un valor particular, es decir, es el dato de la perdida, lo que moviliza a la valoración inconsciente. Y este valor está relacionado, en general, con la masculinidad y la femeneidad.
Decir que, para el inconsciente la perdida en ambos se interpreta distinto, implica que la persona no puede darse cuenta conscientemente, de este proceso.
En el hombre, por ejemplo, la pérdida de un trabajo, es casi siempre vivida con angustia.
Es una observación clínica, que bajo estas condiciones, aparece en el paciente lo que denomino “un algo más”, un plus, que se pone en juego bajo esta circunstancia; su masculinidad. Para evocar el decir de un paciente: “para mi perder mi trabajo, es una catástrofe”
La mujer, ante la misma situación, reacciona, casi siempre, diferente, es decir, sin poner en juego ese plus; no significa que no esté preocupada (estar preocupada, no es lo mismo que estar angustiada).
En la mujer. ¿Cómo se presentifica, ese “algo más”?
Aparece en situaciones donde se pone en juego, la pérdida del amor, sea de un hijo, una pareja, un amiga/o o un familiar. A este plus, Freud lo denomina femeneidad.
En el inconsciente de la mujer, por su condición; la pérdida del amor queda significada como un peligro que atenta contra la homeostasis psíquica[1]. Y la angustia es entonces su señal.
A partir de su práctica, Freud hace todo un desarrollo teórico, sobre la angustia y la define, como un estado afectivo, que aparece frente a un peligro real y va acompañado, en general, de una reacción de huida que nos permite preservarnos. Es decir, es ante todo una señal, que implican manifestaciones en lo corporal (sensación de falta de aire,palpitaciones, sensación de mareo, sequedad de boca, sudores en las manos, pies, axilas, entre otras). En la angustia no existen palabras solo están los signos del cuerpo.
Agrega, que sin embargo existen situaciones, momentos y lugares que no representan ningún peligro real para la persona, pero sin embargo la angustia aparece.
Este, es el punto desde donde parto, es decir, para estas situaciones Freud sigue verificando, que la angustia es señal de peligro.
¿De qué peligro se trata?
Como explica esto, afirma que en la mujer, la angustia está ligada a la pérdida del amor y que esto tiene que ver con la femeneidad (no responde si la mujer se angustia más que el hombre). Para el es un hecho de su práctica como psicoanalista.Entonces: como definir lo femenino y lo masculino?
Freud, se da cuenta que cada uno de estos términos refieren a cosas distintas según el uso que se le dé, es decir, son conceptos ambiguos y realiza un esfuerzo por precisar lo femenino y lo masculino, para el psicoanálisis.
Para la anatomía, masculino es espermatozoide y pene; femenino, óvulo y ovarios. Ambos sexos formaron órganos que le sirven solo a la función de reproducción y quizá se desarrollaron según la misma disposición con distinta configuración. Los otros órganos, formas del cuerpo y tejidos están incluidos por el sexo (caracteres sexuales secundarios).
Luego, la ciencia dirá que partes del aparato sexual masculino se encuentra también en la mujer, en estado de atrofia y lo mismo vale para el varón. Ve aquí el indicio de una bisexualidad, como si el individuo no fuera varón o mujer sino ambos, pero más uno que otro. Esto, lleva a creer que la proposición en que lo masculino y lo femenino se mesclan en el individuo oscila. Pero aun así, salvo casos raros, en un sujeto solo hay un tipo de producto genésico, espermatozoide u ovulo, por lo tanto la anatomía no puede aprehender que carácter constituye la masculinidad y la femeneidad.
La psicología, usa masculino y femenino, como cualidades anímicas y también ve el tono de la bisexualidad en la vida anímica, más por convención pues no es una distinción psicológica. Al decir, masculino se piensa en activo y en pasivo se nombra lo femenino.
En cierto modo es así, el espermatozoide busca activamente al ovulo y este aguarda de modo pasivo y también se refleja en el acto sexual o la conquista amorosa. Pero esto reduce el carácter masculino al factor de la agresión. Además en muchas clases de animales las hembras son más fuertes y agresivas y los machos son activos en la unión sexual. Las funciones de crianza, por excelencia femeninas, tampoco se asocian entre animales al sexo femenino. Especies adelantadas distribuyen la tarea de crianza entre el macho y la hembra.
También en la vida sexual humana resulta insuficiente corresponder conductas masculinas con actividad y femeninas con pasividad. La madre es en todo sentido activa hacia el hijo y hasta el acto de amamantar puede decirse que ella es activa hacia el hijo, en tanto puede dejar o no de dar de mamar de ella.
Es decir, que hacer coincidir lo activo con masculino y pasivo con femenino es inadecuado.
¿Cómo definir lo femenino para el psicoanálisis?
Para comenzar:
Lo femenino y lo masculino, no es idéntico a la genitalidad.
Lo activo, según Freud, es la libido. A ella, la define como una energía mental inespecífica, no reductible. En mi caso, lo defino: como “esa energía psíquica” a través de la cual, nos permite establecer una relación con uno mismo, los objetos y las personas del mundo.
Para Freud la libido, siempre es masculina.
¿Y Lo femenino?
El psicoanálisis no busca describir que es la mujer, indaga como devienen mujer a partir de un niño de disposición bisexual.
En el desarrollo de la sexuación, distinto a sexualidad, ya que un caso indica una posición inconsciente y en el otro el desarrollo de la genitalidad.
La posición sexuada es producto de una construcción en el desarrollo de la vida del humano.
Para ello, Freud elabora, a mí entender, una ecuación en donde articula y combina dos operaciones, que dan como resultado dos posiciones posibles a saber: masculino o femenino.
Es decir, la posibilidad de identificarse con lo masculino o femenino, se da a través de los ideales familiares y sociales que implican una construcción de modelos de identificación que ofrecen una significación posible al hombre y a la mujer, así como también la elección de un objeto amoroso. Es decir que lo femenino y masculino es producto también de un discurso, de una época.
La operación se lleva a cabo por la combinatoria del complejo de Castración y de Edipo.
Este proceso psíquico no es sin efectos para la vida del sujeto, crea toda una constelación de significaciones, valores y valoraciones; formas de entender y experimentar la existencia, que se despliegan en el desarrollo de la vida de la persona.
El sujeto-niño, en su posición inicial bisexuada, puede quedar fijado a dos posiciones;
1. el tener, en el caso de lo masculino
2. en el ser, en el caso de lo femenino.
¿Puede haber, entonces hombres, desde un punto de vista genital, que estén angustiados por la pérdida del amor?
Sí, esto indicaría que ese sujeto tendría una posición inconsciente femenina.
El proceso de la sexuación, implica la subjetivación de los datos orgánicos.
El dato de los órganos sexuales, da la significación inconsciente, que es el valor y la valoración que toma para los humanos los órganos sexuales.
Un ejemplo, muy común, es como para algunos hombres el tamaño de su pene es fundamental en la valoración de su virilidad. Así como también es un hecho del discurso, la cantidad de chiste que son dedicadas a esta temática.
En síntesis, lo masculino y lo femenino, en general, se organiza a partir del tener o el no tener.
He aquí un misterio:
Porque no considerar más valiosa, por ejemplo, la capacidad de la mujer, de dar a luz un nuevo ser. Para organizar significaciones, valores y valoraciones de ambas posiciones. Sin embargo el valor de tener o no tener tiene todo su peso.
El psicoanálisis no puede responder a este interrogante, pero si dar cuenta de que por ahora en el mundo de lo humano, esto es un hecho que tiene un carácter axiomático.
Los efectos en los sujetos son:
Del lado de lo masculino, se organiza su mundo a partir del tener.
Con respecto al amor, está organizado a partir del tener un objeto de amor. Para que un hombre acceda al amor, es necesario que ocurra esto. Y la angustia en el hombre aparece, más en el campo del dejar de tener.
Del lado femenino se organiza a partir del ser. Es decir, para la mujer, se convierte en una condición necesaria, el ser amada.
Conclusión:
Para el psicoanálisis, en el inconsciente lo femenino y lo masculino va más allá de la genitalidad.
Desde esta perspectiva, el sujeto que tiene una posición femenina-inconsciente, se angustia más que el sujeto que tiene una posición masculina-inconsciente.
Ella es… si es amada
Él es… si tiene.Lic. Homero Arnold


[1] Homeostasis: es una propiedad de los organismos vivos que consiste en su capacidad de mantener una condición interna estable compensando los cambios en su entorno mediante el intercambio regulado de materia y energía con el exterior. Se trata de una forma de estado estacionario dinámico que se hace posible gracias a una red de sistemas de control realimentados que constituyen los mecanismos de autorregulación de los seres vivos. Ejemplos de homeostasis son la regulación de la temperatura y el balance entre acidez y alcalinidad (pH)

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